Nuestra labor
Casa de Misericordia prepara con cariño platos de comida caliente para quienes más lo necesitan. Voluntarios cocinan, arman y empacan cada porción, y luego la reparten casa por casa, acompañando con una visita y una Palabra para adultos mayores y familias de la comunidad. Una labor sostenida con amor, fe y la ayuda de todos los que se suman.
Galería
